Barcelona organitza el que seria possiblement el primer gran espectacle del segle XIX. Després d’anys de guerres, repressió i misèria començava amb esperança el que s’ha anomenat Trienni Lliberal. Un dels reis més nefastos de la història d’Espanya havia cedit poder al poble i territoris, i es celebrava: “en la memoria de aquel dia célebre en que el Rey en él seno del congreso nacional y à la faz del Universo juró hacer felices à sus pueblos, y conservarles sus fueros y libertades.“
Per tal de celebrar la festa com calia, a la Junta de Obsequios local se’ls van pensar en reproduir al Port una Regatta d’inspiració veneciana, a modus de donar la benvinguda als nous temps, I s’hi van posar. el dia assenyalat, però, va ploure i es va tenir que aplaçar: “La función enteramente griega que se disponía para el 9 de Julio, por su novedad, hermosura y encantadora sencillez habia escitado el entusiasmo de todos, y nadie hubo por mas dormiIón y perezoso que fuese, que no formase el firme propósito de levantarse á las cinco de la mañana para no perder un punto del espectáculo de naumaquia, llamada por los Venecianos Regata que debían presentar nuestros buques ligeros en su competencia á los premios ofrecidos al que primero llegase à la meta señalada. Pero trastornó los proyectos de todos la obstinada lluvia que duró toda la mañana, y nuestra impaciencia tendra que sufrir hasta el dia 15 à que se ha trasladado esta hermosa función tan antigua en la historia de los pueblos libres del levante, como nueva entre nosotros.” (11/07/1821 Diario Constitucional, p. 2).
El dia 13 aquest mateix diari comenta: “¿Con que el Ayuntamiento Constitucional de Barcelona va a celebrar de un modo digno de su ilustración y patriotismo esta fiesta Nacional? … Corrida de falúas… Animar a la marina tanto tiempo hace olvidada.” (p. 2). El dia 14 publica el Reglament de la competició, i els premis. L’endemà de la festa es coneix la relació de guanyadors:
“En los juegos marítimos dispuestos por el Excmo. Ayuntamiento obtuvieron el premio de rapidez y agilidad en la boga los patrones que á continuación se publican. Después de haber recorrido la larga carrera en el corto espacio de catorce minutos llegando al termino señalado con el orden siguiente:
hombres y apellidos. Division. Embarcación. Premio.
1º D. Vicente Gurri 4ª lancha de auxilio 35 ds. 2 gallinas
2º D. Pablo Carreras 3ª bote 20 ds. 2 patos.
3º D. Mariano Lluria 3ª idem 6 duros.
4º D. Mariano Prats 3ª idem 4 duros.
5° D. Josef Olle 1ª muleta de pescar 32 ds. 1 carnero
6º D. Josef Palau 1ª idem 12 duros.
7º D. Pedro Picarin 2ª barca llamada de palangre. 24 ds. 2 pavos.
8º D. Mariano Benlliure.1ª lancha 6 duros.
9º D. Josef Romani 2ª barca llamada de palangre. 8 duros.
10º D. Salvador Roset 2ª idem 5 duros.
Barcelona 16 de julio de 1821. = Por disposición del Escmo. Ayuntamiento, Francisco Altes, vicesecretario. (16/07/1821 Diario de Barcelona, p. 5).

El dia 17 el redactor encarregat de la crònica es llueix. No es deixa cap detall (que hagués vist): “Amaneció el día 15 y á la hora señalada para reunirse el Ayuntamiento en las casas consistoriales, ya una multitud de personas ocupaba los puestos desde donde podía verse la honrosa competencia. EI cielo estaba bello y sereno; solo unas nubes de varios y lucientes colores por la parte del oriente ocultaban el Sol por intervalos, y con su benéfica y clara sombra conservaban el frescor de la mañana. El mar estaba en apacible calma, las embarcaciones vistosamente empavesadas, la fragosa costa de San Bertran, las atarazanas, la muralla del mar, los tejados y balcones, toda la estension del puerto lleno de gente, (*) y una multitud de lanchas cruzaban el mar para escoger los mejores puntos de vista.
(*) Creemos no exagerar si decimos que habia alli reunidas ochenta mil almas.
Los buques aspirantes al premio señalados según sus clases por el color de las banderas estaban colocados en linea frente al embarcadero del Rey; los remadores vestidos la mayor parte de blanco se hallaban preparados á mostrar su habilidad; las boyas que señalaban la meta de la carrera iban flotando cubiertas de verde y adornadas con banderolas y con premios destinados á los vencedores; cuando llegó el Escmo. Ayuntamiento y demás autoridades y cortejo de costumbre, colocándose debajo la tienda de damasco que se elevaba en el embarcadero. Las salvas del guardacostas anunciaron su llegada, y en seguida pasó el Sr. regidor Decano con la graciosa lancha municipal y recorrer la línea, y animar a los competidores, lo que verificó con un fuego y energía singular y fué recibido con gritos de alegría. El cañonazo dió la señal de empezar, un clamoreo universal se levantó en toda aquella inmensa concurrencia. Los barcos zarparon a un mismo tiempo, y a poco trecho se adelantaron los mas veloces, que fueron victoreados al pasar, los inmediatos procuraban alcanzarles ó a lo menos no dejarse alcanzar de los otros; y las esperanzas animadas, y disminuidas alternadamente, pero jamas perdidas, el noble deseo de la gloria, la ambición del premio, la vergüenza de ser vencido formaban un hermoso juego de pasiones que redoblaban la fuerza de los remeros y el entusiasmo de los maestres. Llegados al embarcadero de San Bertran, recibida allí la targeta de llegada, y considerando ya cada cual conseguida la mitad de la victoria vuelven al puerto con la misma ligereza. Poco mas de 14 minutos estuvo el primero en la ida y vuelta, siguieron los demás rápidamente, y al llegar a las boyas pasaban á ellas de un brinco los vencedores a arrancar la bandera, mientras la música nacional estaba tocando el himno patriótico del ya no lo arrancas. Cada vez que llegaba un vencedor era aplaudido, y para parecerse en un todo á la fiesta que refiere Virgilio, basta hubo un Meneles, que cayó al mar por querer saltar mas pronto a la boya del premio; He aquí los nombres de los que le obtuvieron , que se publicaron por orden del Escmo. Ayuntamiento, por el orden con que llegaron. (La part dels premis està transcrita del Diario de Barcelona).

Los vencedores fueron sucesivamente presentando los trofeos que hacían fe de su victoria al Sr. Gefe superior político, quien los adjudicó los premios ofrecidos y les dirigió una breve exortación, que no dudamos correspondería a sus luces y elocuencia. Un espectáculo, si cabe, mas hermoso coronó esta función, y fué el paseo naval con que quiso honrar el Escmo. Ayuntamiento a los vencedores en la boya. Concurrieron á el toda la multitud de lanchas, falúas, botes, barquillas que se hallaban en el puerto, que juntas formaban en medio de la mar una isla ambulante llena de gente. La música del primer regimiento de milicias colocada en una lancha de socorro precedia á los barcos premiados, y el Ayuntamiento con el Sr. Gefe político cerraba la comitiva, que dió la vuelta por el puerto. Muy insensible seria quien en medio de este regocijo general no sintiese inundado su pecho de placer encantador. Con nosotros sucedió así, y no pudimos menos de desear que estos juegos adquieran todo el grado de esplendor de que son susceptibles, atendida la escelencia de nuestra marinería inferior, que en nada tiene que ceder á la genovesa y veneciana, tan famosas por las funciones de esta clase. Sabemos que algunos escritores de esta ciudad van á proponer diversos proyectos para introducir la gimnástica en la celebración de nuestros dias gloriosos, y la función del dia 15 ha sugerido á mas de dos poetas nuestros la idea de verter en algunos idilios y piscatorias todas las gracias de Teócrito y de Sanázaro.
Entretanto nosotros diremos a la marinería Barcelonesa.”Hombres de mar! Una nueva carrera se os abre para llevar al colmo de la virtud y de la gloria vuestra noble profesión. Si hasta ahora ha sido olvidada, ya el gobierno os tiende su mano protectora. Tenéis vuestros inmediatos y esclusivos representantes, que al lado del cuerpo municipal velan por vuestro bien y encaminan hasta el santuario de la ley vuestros derechos y vuestras necesidades. Ya por medio del premio y de la gloria se interesa vuestra aplicación y vuestro pundonor.
De los juegos Olímpicos salieron los dominadores de la Persia; y del campo Marcio salieron los vencedores del universo: de las bogas de Barcelona saldrán también los que harán respetar nuestra bandera Constitucional, la dignidad española, y la independencia de los mares. Acordaos de vuestros padres qué montados en sus galeras vencedoras hicieron temblar a la Grecia, y enriquecieron a su patria con el comercio del levante. Esto hicieron cuando tenían libertad, y lo dejaron de hacer cuando la perdieron. Ahora que la hemos recobrado restituiremos también á nuestro nombre su prístino esplendor. Conservad vuestros miembros en la robustez, y en la agilidad; ni el lujo ni la molicie enerven nuestras almas. Acordaos de vuestros padres, os repetimos, á quien debéis imitar, y acordaos de vuestros hijos á quienes vuestro trabajo debe dar la felicidad, y vuestro egemplo la virtud y la gloria.” (17/07/1821 Diario Constitucional, p. 3-4).

Es impossible trobar imatges, ni que siguin posteriors a l’esdeveniment aquí destacat, sobre curses de mar a Barcelona, fins a principis del segle XX. Hem comprovat també que en altres paisos de l’entorn, excepte lògicament Itàlia, tampoc tenien la costum de fer-ne. Amb aquesta iniciativa, que no va ser pas l’única, Barcelona estava en línia de l’incipient regeneracionisme europeu.
“habiéndose podido llenar en el anuncio del diario de ayer la distancia recorrida por las embarcaciones premiadas en los juegos marítimos se verifica ahora para conocimiento del público. Distancia, media entre ida y buelta desde las boyas del muelle á las glóndolas de la cantera de san Beltran 2107 toesas (és una antiga mesura de longitud francesa, de 1, 946 m). Espacio mayor empleado en recorrerla, 14 minutos. Adviértase que donde dice lancha de auxilio debe leerse, un caro. (17/07/1821 Diario de Barcelona, p. 2. Caro era el nom de la barca guanyadora).
Com a curiositat, un romanç i una queixa. El primer, llarguíssim, romanseja una crònica, segurament per explicar-la en veu alta a carrers i pobles. Poca gent sabia llegir ara fa 200 anys, i la tècnica eren els rodolins. Així és la primera estrofa:
“Pescador, buen pescador
vé apretando la barquilla
para ganar el carnero
los pavos o las gallinas.
Ya está enramada la boya
y a la carrera te brinda
con banderola encarnada,
azul, blanca o amarilla.”
(20/07/1821 Diario de Barcelona, p. 2-3).
Finalment, i com és habitual, sempre hi ha algú que queda descontent: “Sr. editor: en su diario del dia 16 anunció V. que el premio señalado á la 4ª division de juegos marítimos, fue ganado por D. Vicente Gurri patron de la lancha de auxilio. Como a dicho Gurri se le dió efectivamente el premio y era patron del barco llamado Caro parece que entraña su anuncio algún misterio.
Ya ve V. Sr. editor que no ha sido la agilidad que ha proporcionado el premio á Gurri, por cuyo motivo los que presenciamos este encuentro, ente los que parece estaria V.; pensamos ó que aquel se distribuiría éntre los dos barcos ó que á lo menos se suspendería su entrega hasta ver en otro egercicio cual de los dos por sola su agilidad y rapidez en la boya fuese digno de el. Hasta que se haga esta prueba que según tengo entendido desean tanto el patrón como los marineros de la lancha, me parece que no puede Gurri tener la satisfacción completa que dá interiormente un premio dignamente merecido á juicio de todos los expectadores. Soy de V. S. S. S. = El Expectador Imparcial.” (21/07/1821 Diario de Barcelona, p. 4)
JMP
