No és una imatge ebrenca, però no és possible trobar-ne alguna de 1891. Aquesta sí ho és. Gallica.
El Diario de Tortosa va publicar l’11 de setembre de 1891 la primera crònica d’un espectacle ciclista a Tortosa i de tota la premsa tarragonina.
“Revista de carreras. Con un sol tan espléndido como molesto y una concurrencia numerosisima, verificóse anteayer la anunciada “fiesta de esport”, en la espaciosa calle del Temple, convertida en velódromo. Con antelación á la hora señalada, veíanse ocupados los sitios preferentes por mujeres bonitas que con su presencia daban mayor animación y realce á la fiesta; veíanse llegar los velocipedistas con elegantes jerseys dispuestos á tomar parte en la lid; veíase aprisionada la plaza por una multitud alegre y bulliciosa; veíase los guardias civiles montados haciendo el despejo, formando todo ello un conjunto agradabilisimo, precursor de una gran fiesta.
Ocupada la tribuna por el Jurado y á los acordes da la música, quedaron en la pista los que debian tomar parte en la
Primera carrera «Biciclos y bicicletas. 3.600 metros.—Primer premio: una magnifica medalla de plata con el escudo de Tortosa de relieve, en el anverso, y en el reverso la siguiente inscripción: «carreras de velocípedos, Tortosa Septiembre 1891». Segundo premio. Un alfiler de oro para corbata.
Dióse la salida á los contrincantes, que lo fueron Emilio Goupille, Arcel Landergrau, Francisco Pons, Villian Tarin, Triciclo (Coll), Miguel Escudé, Nicolas Escudé, Miguel Chavalera, Ricardo Sancho, Tomas Ricart y José Colomé. En esta carrera tomó el train Coll, seguido de Goupille llevando una gran ventaja sobre todos los demas carrerías. Llegó á la meta primero el señor Coll con 6 meros de ventaja sobre el señor Goupille, que alcanzó el segundo premio. La distancia se recorrió en 6 minutos 50 segundos.
Segunda carrera. Reservada para jóvenes menores de 16 años. – 2000 metros. Inscribiéronse Miguel Vidiella, Joaquin Escudar, Pedro Franquet, Antonio Oiiveres, Francisco Olesa, Luis Guzman de Villoria, José Escudar, Jaime Casanova, y Francisco Martí. A la salida tropezó la bicicleta de Olesa con otras dos derribándose, sin que afortunadamente se causaran daño alguno, volviendo á montar sus máquinas con gran desventaja.
Esta carrera despertó mas interés al público por ser tortosinos la mayor parte de los competidores. Ganó el primer premio, hermosa medalla de plata, Miguel Vidiella, alcanzando la meta á. los 4 minutos 30 segundos, y el segundo premio, precioso alfiler de oro, José Escudé, llevando el primero sobre este 50 metros de ventaja. A mas de veinte metros de distancia de los vencedores, llegaron Joaquin Escudar y Luis G. de Villoria.
Tercera carrera. Campeonato catalan de bicicletas. Para corredores de clups de Cataluña ó residentes en dicha region: 7,000 metros. Primer premio: Una artística cigarrera de plata cincelada con incrustaciones de oro. Segundo premio: Una magnífica medalla de plata.
Tomaron parte en esta carrera Ricardo Sancho, Emilio Goupille y Triciclo (Coll). Antes de recorrer la mitad de la distancia, retirose el primero por la mucha ventaja que la llevaban los otros competidores; estos salieron á las 5 horas 32 minutos, llegando á la meta primeramente Triciclo á los 13 minutos 50 segundos con una ventaja de 4 metros sobre Goupille que ganó el segundo premio. Esta carrera no fué de lucimiento para las competidores, pues sea por el cansancio por lo accidentado del recorrido se empleo mas tiempo de lo regular en recorrer los 7,000 metros.
Cuarta carrera. Para todos los corredores que habiendo tomado parte en las anteriores carreras no hayan obtenido premio: 2.400 metros. Primer premio. Una rica medalla de plata y oro. Segundo premio. Un elegante alfiler de oro. Disputaronse los premios Axell Landergreu, Miguel Chavalera, ViIlian Tarin, Francisco Pons y Miguel Escudé.
Se dió la salida á las 6 menos 7 minutos y llegó á la meta Landergreu á los 5 minutos con una ventaja de 25 metros sobre Villiam que obtuvo el segundo premio. A continuación reuniéronse todos los velocipedistas frente al Jurado, sorteáronse los sitios y empezó la carrera, en que se disputaron cincuenta y seis magníficas y elegantes cintas, de variados colores, de ricas telas, con valiosísimos bordados, con hermosas pinturas, que regalaron nuestras bellas paisanas y las distinguidas forasteras que han permanecido entre nosotros durante las fiestas. A todas ellas debe aplaudir solas con entusiasmo por su magnanimidad, y por haber podido admirar labores primorosísimas y de indisputable mérito.
La fiesta de «sport» velocipédico, como todas las que se han celebrado estos días, resultó alegre, animada y lucidisima.
Velódromo.”
