L’aviadora belga Hélène Dutrieu va realitzar el primer vol femení a Barcelona i Madrid l’any 1911, quan ja feia anys que gaudia una gran popularitat pel ciclisme i les arriscades acrobàcies fetes a mitja Europa. A Barcelona va aterrar i enlairar-se amb passatgers de pagament. Les Mademoiselles Primerose i V. S. Maud van ser les dos primeres dones volant amb una pilot al comandament. L’Hélène també va fer el baptisme de l’aire al primer passatger barceloní, Francisco Azdiz. La primera dona a Espanya que va aconseguir una llicència oficial de pilot va ser l’aristòcrata Maria Bernaldo el 1928. Mari Pepa Colomer i la vallenca Dolors Vives formen part d’aquesta història de pioneres del cel.
Qui va ser la Dutrieu? Demano en préstec un resum aclaridor de la seva vida… ciclista. “Contigo empezó todo“:
“De les rodes a les ales: la dona que governava tant el terra com l’aire: Hélène Dutrieu
Era l’arquetip d’una persona renaixentista. Hélène Dutrieu va ser campiona del món de ciclisme, actriu, pilot, periodista, i això encara no és tot. Al llarg de la seva vida, aquesta dona nascuda a Bèlgica va aconseguir canviar d’una feina fascinant a una altra i sobresortir en totes elles.

Hélène va tenir la sort de néixer a l’era de les dones que no només podien competir, sinó que també podien guanyar molts diners i esdevenir independents. Tanmateix, aquest període només va durar set anys (1895-1902). Amb el nou segle, l’escena s’havia extingit. Però aleshores, Dutrieu ja estava en una altra cosa.
Va fer carrera com a doble especialista. Va inventar-se una acrobàcia que va anomenar Human Arrow, aquesta petita dama baixava per una rampa empinada per volar i aterrar a 15 metres de distància a la segona part de la rampa. Ah, sense baranes. Evidentment, amb truc.
Hélène va arribar a les seccions de societat de les revistes i es va convertir en la persona VIP per convidar a les festes. Més tard, va decidir canviar la bicicleta per una moto i canviar el nom de l’acrobàcia a La Motocyclette Ailée – “La moto alada”. Un accident va contenir l’Hélène al llit durant un parell de mesos.

Després de la recuperació Dutrieu, es va convertir en actriu. Potser actuar als cinemes no era prou perillós, així que l’addicte a l’adrenalina també va córrer amb cotxes per a la companyia Clement-Bayard. Més tard la van convidar a convertir-se en pilot de proves del primer avió que van construir. A qui més li farien una petició així, oi?
Recordeu que som a principis del segle XX. La part de vol de l’aviació estava més o menys resolta, però hi havia grans problemes de seguretat. Els pilots morien regularment en accidents tràgics. Tot i això, Dutrieu va decidir anar-hi. Després d’una breu xerrada amb el mecànic, que va ser l’únic entrenament que va fer, la jove pilot va pujar a l’avió, va entrar en pànic i es va estavellar poc després. Per sort, la fletxa humana va sobreviure a aquest accident, igual que un parell d’anys després a Odessa. Aquests dos accidents tenien una cosa en comú: els avions van quedar completament destruïts, però Hélène no. En absolut, de fet.

Els germans Farman van decidir que patrocinarien la reina naixent dels cels i l’equiparien com cal. Dutrieu va començar a recollir un premi rere l’altre, inclòs el prestigiós premi francès Légion d’Honneur.
Però aleshores va esclatar la Primera Guerra Mundial i els anys de vol d’Hélène van acabar. Va esdevenir directora d’hospital, i després de la guerra, periodista. També va ser llavors quan, als 45 anys, es va casar amb Pierre Mortier, editor de Gil Blas, una revista de cultura aleshores popular. Com que el seu marit era jueu, van sobreviure a l’exili durant la segona guerra mundial. Al tornar a Paris Dutrieu va presidir la secció femenina de l’Aéro-Club de France. Va morir el 1961 i és recordada fins avui com una de les celebritats més fascinants que va entrar a l’escenari mundial a través del ciclisme.” (13/03/2019, Tereza Antonová)

Barcelona, febrer de 1911
Dutrieu va ser la primera dona a Catalunya i Espanya en enlairar-se el dia 12 del 2 de 1911 fent la primera de les tres exhibicions que van realitzar a l’Hipòdrom de Can Tunis de Barcelona. El Mundo Deportivo ho explicà amb detall mentre es produïen les exhibicions, però escollim la crònica publicada a l’Almanaque del Diario de Barcelona, (01/01/1912, p. 54-57), per a la seva concreció. L’il·lustrem amb la munió de fotografies publicades de la seva estada i vols.

“AVIACIÓN. El dia 12 de febrero empezaron en el Aeródromo de la Marina (Hipódromo) las fiestas de aviación, con el concurso del aviador francés señor Gibert, la aviadora Hélène Dutrieu y el mecánico Beaud, que resulto ser un buen aviador, conforme lo demostró en los vuelos efectuados. Estas fiestas fueron precedidas de un vuelo sobre la ciudad, efectuado, sin previo anuncio, por el señor Gibert en un monoplano Bleriot, lo que contribuyó à que en el primer día fuera numerosa la concurrencia que asistió al Aeródromo.
El primer vuelo lo efectuó Gibert con el Bleriot, y duró 5 minutos y 16 segundos. A 150 metros paró el motor el aviador é hizo el atterrissage en vuelo planeado, que resultó emocionante.

Después se colocó en la pista un biplano Farman, desconocido en nuestra ciudad, en el que debía volar la señorita Dutrieu, la cual, acompañada por Beaud, emprendió el vuelo, descendiendo à los 8 minutos y 11 segundos de su salida. Esta fué la primera vez que en Barcelona volaron dos personas en un solo aparato.

A continuación volaron nuevamente Gibert con el Bleriot y Beaud con el Farman, durando el vuelo del primero dos minutos, y siete el del segundo.

Una novedad se anuncio en la fiesta del día 16, y era que la aviadora Dutrieu surcaría los aires en su Farman con los pasajeros que quisieran acompañarla. Efectivamente à las 4’15 salió el biplano, patroneado por dicha aviadora, acompañándola en su viaje una señorita francesa, à la que siguió después otra de la misma nacionalidad. Esta novedad fue la primera vista en el mundo, puesto que no se había dado el caso hasta aquella fecha de volar dos mujeres en el mismo aparato. Sucesivamente subieron al monoplano, dirigido entonces por Beaud, otros tres pasajeros. Mientras volaba este biplano, Gibert efectuó dos vuelos en su monoplano, siendo la duración del ultimo de 10-23 minutos.

La fiesta del día 17 comenzó con un vuelo de 10 -54 minutos, que efectuó Gibert en el monoplano Bleriot, al que siguió otro de 10 minutos, que hizo Beaud en el Farman. Ambos aviadores pararon el allumage à gran altura y llegaron à la pista en vuelo planeado. Después de estos vuelos, salió Gibert con el monoplano para batir el récord de altura; pero, debido al tiempo reinante, sólo pudo alcanzar la altura de 700 metros.

Héléne Dutrieu también voló en este dia por espacio de 6’20 minutos con un aparato Farman. En éste mismo efectuó luego un vuelo Beaud con un pasajero, resultando aquel emocionante. El aviador dirigió el aparato hacia el mar, tocando casi el agua. Creyeron los espectadores que en ella caería, pero luego se vio que el aparato viraba y se dirigía al punto de partida, después de haber simulado un atterrissage. Este vuelo duró siete minutos.

La última fiesta de aviación se celebro el día 19, y ésta tuvo dos fases. La primera fue un espectáculo gratuito, que presenciaron millares de personas. Se anunció que en la mañana de dicho día el aviador Gibert haría un viaje en monoplano à la cúspide del Tibidado, donde evolucionaría, y después regresaría al Hipódromo. La curiosidad que esto despertó fue grandísima, y la montaña del Tibidabo, las otras vecinas, la de Montjuich y los terrados de las casas de la ciudad se vieron llenos de curiosos. Efectivamente, à las 11’51 salió del Hipódromo el aviador para dirigirse à la cumbre del Tibidabo, y seis minutos después se disparaba una salva de morteretes anunciando la llegada del aviador, el cual pasó a unos 150 metros de altura por la falda que mira à Barcelona, virando à la vista de los espectadores y regresando en línea recta al punto de partida.

Por la tarde el Hipódromo estaba muy concurrido, pero no empezó el espectáculo hasta las 4’25, hora en que Gibert emprendió un vuelo, que duró 13’47 minutos y en el cual alcanzó la altura de 1.400 metros, superior à todas las alcanzadas en esta ciudad. Durante este vuelo salió la Dutrieu con su Farman, pero solamente voló 4’48 minutos.

A las 4’45 volvió à salir el Farman, tripulado esta vez por Beaud y llevando à bordo un pasajero. Pronto se notó que el aparato no funcionaba con regularidad. A pesar de los esfuerzos del mecánico, el Farman no se elevaba, cayendo al poco rato à unos 300 metros del cercado y entre dos Campos. El aparato sufrió en la caída varias averías, siendo las de mas importancia la rotura de la hélice, de los soportes de los aparatos de atterrissage y de los radios de una de las ruedas. El aparato fue desmontado y conducido al Aeródromo. Los aeronautas no sufrieron daño alguno.

Mientras esto sucedía, se hizo funcionar el motor del Bleriot para que surcara nuevamente los aires con su piloto Gibert, quien había manifestado que sólo lo efectuaba para ir à saludar à los que, en los vaporcitos Montserrat y Montseny, se hallaban frente al Hipódromo. Al remontarse, evolucionó por encima de la pista y luego se dirigió hacia el mar, pasando muy cerca de dichos buques, desde los cuales se le saludó con las sirenas. 8 minutos después regresó à la pista, siendo objeto de una ovación.

Para el dia 12 de marzo se había anunciado dos vuelos al Tibidabo por el aviador Gibert con su monoplano Bleriot. La concurrencia en dicha montaña y en las vecinas fue bastante numerosa; pero sólo los espectadores que fueron por la mañana pudieron gozar del espectàculo, pues el aviador llegó à la cumbre sobre las doce y media, efectuando varias evoluciones y regresando después al Hipódromo, de donde había partido. El no haber volado por la tarde fue debido al mal funcionamiento del motor, comprobado en un vuelo sobre el mar, que, como ensayo, hizo à las cuatro y media. Las personas que fueron al Tibidabo para presenciar el vuelo de la tarde, se retiraron ordenadamente al anochecer, convencidas de que el vuelo no se efectuaría.”

Dutrieu va anar després a Madrid, però la cosa no va sortir gaire be. Un accident mortal previ a l’exhibició, i problemes mecànics van deslluir la seva presentació a la capital. Va volar, però poc. Un mitjà barceloní va fer l’única fotografia que hem trobat de la seva estada.

JMP
Fonts: ARCA-BNC; BNE, Prensah, AHCB, Gallica.fr, i algún més.
El text “De les rodes a les ales” el trobareu en versió original a: welovecycling.com/wide/2019/03/13/from-wheels-to-wings-the-woman-who-ruled-both-the-ground-and-the-air/
